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Hablar con uno mismo, ¿hasta qué punto son buenos los diálogos internos?

Esas conversaciones se pueden convertir en un problema de salud mental y terminar distorsionando la realidad, ¿dónde está el problema?

Esa conversación o esos pensamientos con nosotros mismos. Ese diálogo interno que podemos tener en un momento de soledad o de confusión. Momentos de monólogos que no suelen suponer un problema a nivel de salud mental, aunque lo hacen cuando se convierten en un recurso muy habitual. 

«Son las frases o las palabras que nos decimos a nosotros mismos, esto tiene que ver con generar diálogo propio», explica Sergio García Soriano, psicólogo sanitario, experto en psicoterapia y miembro del Colegio Oficial de Madrid. Dependiendo de si es más o menos flexible, puede tener o no beneficios para la salud porque pueden existir los «diálogos internos de calma o los que generan más ansiedad», dice el experto.

Síntomas de la ansiedad:

A nivel cognitivo-subjetivo: preocupación, temor, inseguridad, dificultad para decidir, miedo, pensamientos negativos sobre uno mismo, temor a la pérdida de control, dificultades para concentrarse.

A nivel fisiológico: sudoración, tensión muscular, palpitaciones, taquicardia, temblor, molestias en el estómago, otras molestias gástricas, dificultades respiratorias, sequedad en la boca, dificultad para tragar, dolores de cabeza, náuseas, molestias en el estómago…

A nivel motor: evitación de situaciones temidas; fumar, comer o fumar en exceso; intranquilidad motora (movimientos repetitivos, rascarse, tocarse…); ir de un lado a otro sin finalidad concreta; tartamudear; llorar.

Es obvio que un diálogo interno, con demasiada intensidad, no es lo mejor. Por lo tanto, hay que saber bien cómo debemos realizarlo. «El diálogo interno pone de manifiesto nuestro posicionamiento psíquico», explica García. Si se analiza cada una de las cosas de esa conversación con uno mismo, es muy posible que se observen algunas situaciones difíciles o algo complejas. 

Según el psicólogo existen dos tipos principales:

  • crítico: en este se va a juzgar, la persona no se deja en paz. Se repite una y otra vez todas esas frases que ha escuchado a lo largo de su vida. Por ejemplo, se puede tener este diálogo heredado del ente familiar
  • alivio: son esas frases de apoyo o referentes que han animado a continuar adelante en los momentos difíciles. Este tipo de diálogo nos ayuda a seguir con las labores diarias. 

A partir de la mezcla de estos dos, «podríamos derivar la conversación hacia diferentes diálogos», aclara García. «Se puede hablar del victimista o catastrófico, pero son extensiones de los dos principales», declara el experto en psicoterapia. 

Cada persona es diferente, este tipo de diálogos pueden surgir en cualquier momento. «Pero, en general, la soledad parece que se palía mejor con estas charlas», aclara el especialista. De esta manera, la gente evita sentirse sola. Aunque parezca que no, esto puede ser un punto negativo para esas personas, ya que están sobre pensando una situación o teniendo un sobre diálogo. «En estos casos, la situación se pierde de vista, se acaba idealizando», advierte García. A lo que agrega: «Si esos pensamientos son muy intensos, se acaben haciendo neuróticos. Esto quiere decir que ya se está en una fantasía y, por lo tanto, fuera de la realidad», alerta el experto. En cambio, «si son frases de aliento, flexibles, reducidas y no son continuas, entonces, no hay una neurosis. Son frases que a uno le ayudan a vivir mejor», comenta el psicólogo sanitario. 

¿EXISTE UNA DIFERENCIA ENTRE LAS PERSONAS CON DIÁLOGOS Y LAS QUE NO?

«No podemos poner la regla de que si no se tienen diálogos internos es algo bueno para la salud mental y si se tienen, no lo es». Aunque, en general, es verdad que cuado hay un exceso de diálogo interno, «esto llama la atención», reconoce el psicólogo. Según el experto, esto puede ser un síntoma de: «Obsesión, delirio o de que la persona necesita ayuda»

¿CÓMO HABLAR CON UNO MISMO?

Diana Sánchez, miembro del Colegio Oficial de la Psicología de Madrid, proporciona algunas pautas para hacer un diálogo sano:

  • deben ser constructivos, sin críticas o con tono negativo
  • se ha visto que funciona más hablar en segunda persona del singular
  • decir cosas que sean concisas, directas y fáciles
  • intentar no utilizar frases con negaciones. Este tipo de oraciones, el cerebro no las percibe. Es muy fácil decir que no se va a hacer o a decir algo, pero en realidad es justo lo que hacemos
  • esas frases negativas hay que cambiarlas por frases funcionales
  • en los diálogos debe de haber pensamientos que sean realistas o fáciles de conseguir

RECOMENDACIONES

«Sería bueno ir al psicólogo de cualquiera de las maneras», recomienda García. Este consejo lo da tanto para las personas que se autocritican como para las que tienen charlas internas de alivio. «En vez de hablar con uno mismo a solas, sería bueno añadir una figura. Es decir, tener a un tercero en la conversación», comenta el especialista. García también habla de la «técnica del espejo». Esta técnica la emplean algunas personas para intentar sentirse mejor durante el día. El psicólogo lo desaconseja totalmente. «Esto, normalmente, se hace para evitar ir al especialista, no sirve. Pasa lo mismo con los libros de autoayuda», comenta el experto en psicoterapia, que insiste en que «Cuando alguien realmente quiere conocerse mejor, necesita compañía, unas palabras o reducir su nivel de diálogo interno». En el momento en el que alguien escuche estas conversaciones, podrá decir lo que piensa y de esta manera ya no será un delirio.

«Estas personas están en el nivel del pensamiento, del delirio, de la teoría. Si no actúan, se quedarán siempre en ese momento», reflexiona el experto. En el caso de no pasar a la acción, siempre quedará esa hipótesis o esa duda de saber lo que se podría haber hecho o lo que podría haber sido. 

En cambio, si se habla de un diálogo moderado la mejor recomendación es escribirlo o grabarse. «Así se queda patente», explica García. El psicólogo sanitario concluye diciendo: «No creamos que estar o sentirnos solos es lo común, es al revés. Hay mucha gente sufriendo y con diálogos internos excesivos, sería bueno el poder romperlos o aliviarlos».

El Abecedario de la Psicología: Con la Z de Zen

Abecedario de la Psicología: El Zen es una filosofía budista que tiende a alcanzar la iluminación espiritual por la meditación sin usar el conocimiento intelectual.

Algunas de sus premisas son utilizadas desde la psicología para mejorar la vida de las personas y reducir la ansiedad.

Llegó a Japón en el siglo XIII procedente de la China, donde se conocía como Chán y busca valorar la verdadera esencia de las cosas.

Algo que sólo podemos hacer si nos depuramos y vaciamos de opiniones y prejuicios. Es típica la fábula donde un maestro servía té y, cuando hubo llenado su taza, siguió sirviendo hasta verter el líquido. “Está vertiendo el té, por favor pare”-dijo el alumno.  A lo que el maestro le contestó: “Al igual que esta taza, usted está lleno de sus propias creencias y opiniones. ¿Cómo puedo enseñarle si primero no vacía su taza?”.

Las claves de la psicología zen

Hay varias ideas clave que son beneficiosas y se practican habitualmente en las sesiones de esta filosofía:

  1. No te des tanta importancia. Libérate de tu ego que te cuenta la vida de manera dramática. Tus pensamientos son una cosa y tu “yo” es otra.
  2. Desapégate de lo no esencial. Vivimos en una sociedad que le da mucha importancia a lo material y a la comparativa social. Jerarquiza lo que es necesario y te satisface y abandona lo que ya no te es útil.
  3. Focalízate en el presente. En el aquí y el ahora. Un exceso de pasado nos lleva a la depresión, un exceso de futuro a la ansiedad. Desde el “ahora” se pueden evitar sufrimientos.
  4. Limpiar y vaciar la mente. Muchas veces nos regimos por prejuicios y usamos mucho tiempo a creencias que no son verdaderas pero que en algún momento nos fueron útiles o nos acercaron a un grupo social de referencia. Conocer nuestras ideas previas es la mejor manera de poder acercarnos a la realidad con mayor agilidad mental.

En resumen, nos tenemos que acercar a la sencillez de las cosas, sin hacer grandes elucubraciones, diferenciando lo esencial de lo anecdótico. Sabiendo que si no luchamos contra los pensamientos y los dejamos pasar, habremos conquistado parte de nuestra salud mental.

Actitudes, Psicología

Entrevista al Psicólogo Sergio García por las Consecuencias Psicológicas del Coronavirus en la Sociedad.

¿TENDRÁ LAS MISMAS CONSECUENCIAS PARA TODA LA POBLACIÓN?

Sí tendrá consecuencias para todos pero nunca de la misma manera,  la subjetividad existe. La población tendrá en unos meses, un ligero «baby boom» y habrá más divorcios en el mes siguiente a esta situación. La crisis sanitaria ha hecho que pases más tiempo con tu «partenaire» y por lo tanto, estés más seguro de la ruptura o más «enamorado/a», habrá mas paro y eso generará insomnio y repercutirá negativamente en la salud psicológica de todos, especialmente para las personas que tienen adicciones al juego on line y ahora tienen delante de manera continua la incitación a ello . Estos efectos generalistas están sobre la mesa. ¿Mas irritabilidad o más depresión? Pues quizás más que el confinamiento en sí, sucede que es tu relación con «el otro» lo que genera malestar o bienestar.

Acabo de enviar un artículo al Colegio de la Psicología sobre el trastorno por estrés postraumático en él se puede ver cómo los sanitarios si perciben que no han tenido apoyo institucional ni factores protectores como EPIs, terapia de grupo…son mas propensos a padecerlo. También es más difícil para personas que han perdido a un ser querido sin poder despedirse.

También es cierto que la mayor parte de los profesionales sanitarios pese a la precarización del sector tienen un trabajo estable en muchos casos. Eso les diferencia de muchos autónomos y otros sectores que han tenido que cerrar luchando desde casa contra la incertidumbre del futuro.

– ¿ES LA SOLEDAD MAS FUERTE AHORA DURANTE EL CONFINAMIENTO?

No hay estudios rigurosos sobre  cómo ha afectado esto al confinamiento. Aunque casi un 4,7 millones de personas viven solas en España y casi un tercio son mujeres mayores de 65 de años, según el INE. Sin embargo, tendríamos que tener cierta cautela con analizar los datos porque una variable es la dimensión sociológica del momento histórico que estamos viviendo y otra la parte psicológica. Los  profesionales expertos solemos pensar  que la población a la que nos dedicamos siempre  es la más afectada pero cada dato tiene muchos matices. Por ejemplo, la gente que vive sola antes no tenía un teléfono al cual poder llamar 24 horas gratis para hablar, ni había voluntarios que llamasen a tu casa de manera reglada para saber qué tal estabas. Luego, ahora vivimos una especie de viaje en el que nos sentimos en comunión unos con otros, situación que antes no se daba. Porque el dato de las personas que viven solas en España asusta, pero en soledad y aisladas emocionalmente ¿es lo mismo? No, la autora May Sarton nos hace distinguir entre soledad y solitud dando importancia a una manera lúcida de estar con nosotros mismos, conectados con los demás y con las aportaciones culturales e históricas de nuestro siglo. Ahora bien, esto es actitud o sentimiento frente al dato demográfico antes mencionado. Puedo tener el sentimiento de estar acompañado por la soledad.

– DECÍAS QUE LOS EXPERTOS SIEMPRE OS PONÍAIS EN LO PEOR PARA HABLAR CON LOS PERIODISTAS de la POBLACIÓN QUE ATENDÉIS, CUANDO HABLÁIS ENTRE VOSOTROS ES DIFERENTE.

                Lo que hablamos entre nosotros también es “vox populi”, hay personas que está mejor durante la crisis si no han tenido un drama cercano ni tienen una próxima ruina laboral. ¿Por qué? Porque la calle, lo social en ocasiones supone un desgaste psíquico considerable.

El confinamiento no deprime a personas que no estaban deprimidas ni produce ansiedad a personas que no eran ansiosas como entidad nosológica. Quizás esta permanencia en la casa genera que los deprimidos y ansiosos queden al descubierto pero no los produce sino que ya lo eran previamente, quizás algunos sin saberlo. Es cierto que para el depresivo, ir a trabajar hacía una suerte de función sanitaria ya que al mismo tiempo que dejaba el abrigo en la entrada, también lo hacía con sus síntomas y ese sentirse útil en lo laboral, era un factor protector para su aparato psíquico.

Sin embargo, hay personas que lo están pasando como si fuera un retiro de sus obligaciones laborales y se sienten acompañados por las videollamadas. Hay personas que su patología previa les hacía mella en su día a día y ahora está más relajadas. Por ejemplo, aquellas que su trastorno era la «agorafobia» o sufrían «acoso laboral» incluso he notado mejoría en algunos obsesivos con temas de limpieza que ahora se sienten en comunión con la sociedad, ya que por fin ésta les ha dado la razón. Es decir, que no para todos el confinamiento actúa de la misma manera, si se me permite la complejidad de lo psíquico. Por otro lado, hay personas que son muy hogareñas, caseras y que disfrutan de su casa, sin salir de ésta por lo que están viviendo de manera tranquila a la espera de poder reanudar sus quehaceres cotidianos. y que llegue el final del confinamiento, lo viven también con cierta pereza porque ahora se sienten a salvo. Sería una especie de «síndrome de Estocolmo» o “síndrome de la cabaña” aunque con diferencias de contexto.

– SIN EMBARGO, EL HACINAMIENTO QUINTUPLICA EN LAS CASA POBRES AL DE HOGARES CON MAYORES INGRESOS.

                Sí es evidente que el hacinamiento es un factor de riesgo y aparecen reportajes impactantes sobre ello. Pero de nuevo vuelvo a apelar a la “particularidad” de cada individuo frente a su experiencia, uno tiene que sentir agobio por estar todos juntos en una casa pequeña. Estoy atendiendo niños que ahora se sienten con más atención de sus padres que nunca. Son familias que ahora no tienen la problemática de la conciliación y eso ha descargado de culpa a los padres y ha permitido aumentar la autoestima de los hijos. Por lo que de nuevo, el dato estadístico queda corregido por la “narrativa” que cada uno se hace con lo “sucedido”.

– ¿NO ESTAMOS ABUSANDO AHORA DE LAS PANTALLAS Y DE TODAS LAS FORMAS ON LINE DE OCIO EN FAMILIA?

                Es que es un tiempo diferente, no podemos medir/evaluar de la misma manera lo que pasa hoy que hace 2 meses. Es verdad, que tenemos que promover el juego libre y simbólico pero aceptemos que las clases, la terapia, las videollamadas con amigos y familiares, el cine… son digitales y no podrá ser analógico en un tiempo, por lo que no podemos ser igual de estrictos ya que las circunstancias han variado Hoy hablaba un médico y decía que los test del coronavirus tienen que ser pasados con un doctor porque los antecedentes personales y sociales van a ayudar a determinar la prueba.

-¿NO DA MIEDO QUE SE QUEDEN ADICTOS AL MÓVIL O A LAS IDENTIDADES VIRTUALES?

Estamos deseando que esto pase y dejar de tener que relacionarnos de esta forma. Se quedarán detenidos y presentarán síntomas aquellos que ya estaban predispuestos, es decir, aquellas personas o niños que tenían vicisitudes afectivas y por ello, se queden anclados exclusivamente a lo digital pero no será la norma, lo mayoritario.

– ERES EXPERTO EN DROGODEPENDENCIAS, QUÉ NOS PUEDES DECIR SOBRE ESTE TEMA.

Me remito  las declaraciones de la jefa de la Sección de Adicciones y Patología Dual del Hospital Vall d’Hebron de Barcelona que expone que las  adicciones a las drogas consumen durante el confinamiento un 80 por ciento más de alcohol y un 30 por ciento más de fármacos. Cannabis, cocaína y heroína circula menos en la sociedad y se han incrementado sus precios por lo que se  el síndrome de abstinencia de las primeras semanas de confinamiento fue muy alto pero también hubo muchas personas que pasaron a tratarse con metadona o que aprovecharon el momento para hacer una desintoxicación en casa con atención psicológica telemática. No están abiertas las salas de fiestas ni el consumo social en el que muchos jóvenes iniciaban su adicción y la mantenían por lo que también puede ser un dato positivo a poner en relevancia.

– NO ASÍ LOS ADICTOS A LAS APUESTAS ON LINE O LOS TRASTORNOS DE LA CONDUCTA ALIMENTARIA.

                Es diferente, la posibilidad del juego on line la tienes a golpe de click en el móvil o en el ordenador y por lo tanto, fue la población más vulnerable y la que más consultó durante el confinamiento. En la Anorexia y la Bulimia la relación con la comida es el elemento principal y la ansiedad la tiendes a calmar con comida, de tal manera que estos meses en casa descubrirán a muchas personas su trastorno de conducta alimentaria. Aunque en casos ya consolidados, la madre o la figura más importante para las anoréxicas/bulímicas suelen quedar encerradas en una relación de vigilancia permanente, a menudos un familiar tiene que dejar de trabajar para comprobar que no hay rituales de ingesta y vómito…y ahora esa circunstancia se da de manera “natural”…también sería un hecho a tener en cuenta.

Por otro lado,  la población general también tendría que diferenciar el hambre, la ansiedad, el aburrimiento para no recurrir en exceso a la nevera que ahora es uno de nuestros  recursos placenteros ya que sino la consecuencia que tendremos en unos meses será el aumento del sobrepeso. Quizás tenemos hambre de otra cosa que no es  un alimento.

–  EN RELACIÓN A LA VIOLENCIA DE GÉNERO HAY UNA GRAN POLÉMICA.

Sí hay polémica sobre un tema de tanta sensibilidad social y con una carga ideológica tan fuerte.  Hay que decir la verdad y luego interpretarla, lo cierto estadísticamente es que las muertes por violencia machista descendieron durante el confinamiento a menos de la mitad respecto a la media mensual de los últimos años registrados. Mientras el número de asesinatos por mes se sitúa en 5,1 mujeres según los datos del Ministerio de Igualdad, entre el 14 de marzo y el 14 de abril de 2020 murieron a manos de sus maridos dos mujeres. Al mismo tiempo que  según informaron esta semana los ministerios de Igualdad e Interior, las llamadas al teléfono 016 de atención a las víctimas de violencia de género aumentaron un 47,3% (de las 1.298 a las 4.092) en los primeros 15 días  de abril respecto a 2019 y las acciones de vigilancia de los equipos especializados de Policía Nacional y Guardia Civil, un 25,27%  desde el 14 de marzo a abril. Con esto podemos ver cómo las campañas están funcionando y hay que mantenerlas en la misma intensidad. Uno de los detonantes de la violencia son los celos y un patrón dominante sobre la otra persona situación que ahora de manera “natural” queda aliviada porque sabes constantemente donde está tu pareja y puede haber mayor sometimiento implícito.

– ¿QUÉ NOS HA ROBADO EL CORONAVIRUS?

Una cuota de libertad de movimiento, una cuota de economía, nos ha hecho más suspicaces frente al contagio y también que sobredimensionemos nuestros malestares cotidianos. Hay estudios que indican que  tenemos puntuaciones más altas en variables de depresión y ansiedad y es normal porque estamos “encerrados” y elaborando que no vamos a salir a la misma sociedad que dejamos hace dos meses, sino que el tejido social y empresarial ha cambiado.  Y adaptarnos a esto es un  trabajo psíquico, de cambio de “chip” que tenemos que hacer. Pero me encuentro  a muchas personas (no afectados directamente)  que les da vergüenza reconocer que están bien o mejor que antes porque el drama nacional les lleva a no poder verse realmente y eso hace que no puedan salir de un estado anímico lábil. Por otro lado, me gustaría acabar recomendando “lo frívolo” “lo nimio” “lo cómico”. Necesitamos reírnos con amigos, con una película…descargar con la risa lo que está sucediendo…recuerdo que en el 11-M emitieron la serie “Los Serrano” en Telecinco y creo que no pudieron haber hecho nada mejor por nuestra salud mental en aquella fatídica noche. Distraernos nos mejora y no tenemos que reprochárnoslo. La vida ya es drama de por sí, necesitamos menos tragedias y más comedias “entretenidas” como factores protectores de nuestro bienestar.

                Vivimos en una época de gran incertidumbre donde se amplifica nuestra suspicacia y paranoia. ¿Por qué? Conseguimos una mascarilla pero puede ser defectuosa, leemos una noticia pero  puede ser un bulo, nos hacemos el test pero puede no tener fiabilidad. Por lo tanto, si que sufriremos desasosiego y esta experiencia nos dejará una huella emocional pero lejos de los grandes trastornos que predicen para toda la población. Por otro lado, ir al psicoterapeuta nos va a ayudar a estar mejor y conocernos a nosotros junto a la nueva situación venidera pero no para vencer grandes traumas sino para elaborar el proceso por el que estamos pasando y poder vislumbrar que estamos en un túnel en vez de en un pozo.

-¿Y SOBRE EL GOBIERNO Y LAS VÍCTIMAS?

Cada vez que intento animar a alguien o hacer una broma para levantar una tristeza, alguien me recuerda a las víctimas. Debemos de estar de luto pero incluso en los velatorios se hacen chistes no para faltar el respeto al difunto sino para elaborar la situación y podernos “separar” un poco de ella en este proceso necesario del duelo o de aceptación de la mortalidad. Por esto, podemos celebrar que son menos muertos que la semana pasada. Hablar sobre la gestión de los gobiernos es necesario pero son dos niveles de análisis diferentes,  uno el técnico analizando cómo país hemos resuelto o no la crisis y otro como ciudadano en cómo hemos llevado el “aislamiento”. El gobierno si ha sido negligente tendremos que cambiarlo cuando toque y ahora tendremos que pedir test, mascarillas, coherencia en el desconfinamiento con los niños, ayudas económicas, relaciones europeas…pero sabiendo que debemos permitir la gobernanza. La anarquía ahora mismo sería un mal mayor que este gobierno.

Psicología, Salud mental

El Arte de la Pareja, Encuentros y Desencuentros

En el crudo día invernal, los puercoespines de una manada se apretaron unos contra otros para prestarse mutuo calor. Pero al hacerlo así, se hirieron recíprocamente con unas púas y hubieron de separarse. Obligados de nuevo a juntarse por el frío, volvieron a pincharse y a distanciarse. Estas alternativas de aproximación y alejamiento duraron hasta que les fue dado hallar una distancia media en la que ambos males resultaron mitigados”Arthur Schopenhauer

¿Quién no se ha planteado alguna vez, cuál es el secreto de mantener una relación de pareja? ¿Por qué nos emparejamos? ¿Cómo elegimos pareja? Entre las fuentes de felicidad que exponemos, siempre decimos que tener una relación de pareja es fuente de satisfacción pero también sabemos que la ruptura acerca a nuestras consultas a gran parte de nuestros pacientes puesto que han quedado “desorientados”, como cuando alguien queda sin su “droga”

¿Qué está sucediendo? ¿Por qué no sabemos “gestionar estas emociones”? ¿”Gestionar emociones” es un mantra de los medios de comunicación pero nadie sabe hacerlo?

Vamos por partes, elegimos pareja por motivos que no sabemos aunque pensemos que hemos seleccionado por su belleza, por su emprendimiento…elegimos de manera narcisista ¿esto qué quiere decir? ¿Por qué elijo a Juanita en vez de a Margarita? Pues habitualmente, tiene que ver con rasgos que nos recuerdan a nosotros mismos, el enamorado percibe  cómo la otra persona era en el pasado, cómo es en el presente o cómo será en el futuro y se siente identificado/a. No hay elección al azar. Y además la estadística nos recuerda que nos casamos o emparejamos con personas cercanas en el espacio, del mismo barrio, de la misma ciudad, del mismo pueblo…llama la atención como para una decisión tan importante: ligar dos vidas, no seamos muy exhaustivos en las pesquisas que realizamos…

Nos emparejamos para hacer un proyecto de vida o para paliar la soledad.  A veces, la efusividad del enamoramiento nos indica cómo de solos nos encontrábamos antes. A lo largo de la historia, entre otros, filósofos, poetas y psicoanalistas,  han intentado dar decálogos del amor o comprender este estado afectivo, podemos ver “El arte de amar” de Erich Fromm o de Ovidio.

Lo que nosotros los psicólogos mostramos es que hay varias etapas en el enamoramiento, podríamos decir que pasamos del “enamoramiento” al “amor”…¿esto qué quiere decir? Pues que en la primera fase del enamoramiento, uno se deja llevar por la pasión, por el flirteo, por lo erótico y sexual para a lo largo del tiempo (2 años máximo) pasamos a que lo importante no es tanto “la química”, sino el proyecto en común, los intereses de ambos, la dirección hacia la cual se dirigen… se cae la venda de los ojos y comienza una relación mas “compleja”.  Sternberg en su teoría triangular del amor expone que los componentes de toda pareja son la intimidad, la pasión y el compromiso. Y qué en el desarrollo de la pareja se van entrelazando y potenciando mas unos componentes que otros.

¿Qué hace la terapia de pareja con la complejidad de una pareja? ¿Hay pie para la reconciliación?

Cuando los dos miembros de la pareja vienen a consulta, es más sencillo poder intervenir. No obstante algunas de las ideas que hay que combatir o analizar son las relacionadas con la “media naranja”, nadie ha nacido para ser la media naranja de la otra persona, las relaciones se producen en un momento determinado y no podemos tiranizar a que la otra persona me resuelva la vida en muchos ámbitos, la pareja se convierte en el terapeuta, el abogado, el fontanero, el albañil…esa máxima exigencia no beneficia la  continuación del matrimonio.

Otra indicación frecuente, es que piensan que la psicoterapia va a cambiar al partenaire y ellos piensan que vienen a consulta de “colaboradores” y para que funcione la psicoterapia de pareja tienen que poner de su parte AMBOS. Alguna vez tuve que indicarles: -pero ustedes han venido a “mejorarse” o han venido para vencerse- los juegos de poder entre ellos, pueden llegar a extremos perniciosos para la convivencia. Cierto es que Kubrick nos decía que el lenguaje del amor y el lenguaje de la guerra es el mismo. Pero no se pueden sobrepasar extremos de violencia psicológica o física que merman la autoestima y autonomía de sus miembros.

Y la otra señalización que es frecuente en las consultas, tiene que ver con “las familias de origen de ambos” los juegos de poder han hecho que de manera interna e involuntaria en ocasiones, estén compitiendo por “mi familia es mejor que la tuya” expresado en “tus padres se quedan más con nuestras hijas/os que los míos” “Nos regalan más cosas en Reyes, tus padres que los míos”… añadido a esto, la invasión que algunos suegros y suegras o cuñados/as hacen en las jóvenes parejas. Donde a veces, éstos han hecho problemas de cuestiones que a priori no lo eran pero que la idiosincrasia familiar no ha facilitado el desenvolvimiento del hombre y de la mujer. Es decir, la pareja ha hecho suyos problemas que son de sus familiares y eso repercute en ellos.

Para finalizar, simplemente exponer que el terapeuta se pone de parte de la pareja, pero en ocasiones, son necesarias las rupturas y aprender a separarse a través de la palabra va a permitir que el duelo sentimental sea mas leve y permita volver a amar de manera sana próximamente.

Bibliografía:

Yela García, Carlos (2000) . El amor desde la psicología social : ni tan libres, ni tan racionales. Madrid: Pirámide

Fromm, Erich. (1959). El arte de amar. Barcelona: Paidós.

Ovidio Nasón, Publio (2016). Arte de amar. Barcelona: Austral.

Sternberg, R. J. (2004). A Triangular Theory of Love. In H. T. Reis & C. E. Rusbult (Eds.), Close relationships: Key readings(pp. 213-227). Philadelphia, PA, US: Taylor & Francis.

Psicología, Relaciones de pareja